TRIBUS URBANAS
“Una escuela para los adolescentes”
“Una escuela para los adolescentes”
El término “tribu urbana” fue acuñado en 1990 por Michel Maffesoli en su libro “El tiempo de las tribus”. El norteamericano Ethan Watters postula que las tribus urbanas describen las redes sociales de amigos que solemos crear en las ciudades.
Respecto a ellas, los sociólogos chilenos Raúl Zarzuri y Rodrigo Ganter sostienen que su proliferación “se deja comprender mucho más eficazmente cuando las consideramos como la expresión de prácticas sociales y culturales más soterradas, que de un modo u otro están dando cuenta de una época vertiginosa y en constante proceso de mutación cultural y recambio de sus imaginarios simbólicos”.
Los jóvenes integrantes de ellas se agrupan por afinidades, suelen vincularse a modas y géneros musicales, desarrollan un argot, simbología, vestuario y hábitos propios, algunos remarcan relaciones de proximidad y rechazo, y por lo general defienden y reivindican su quehacer y estética.
El doctor Víctor Manuel Aguilar Soria, psiquiatra y director general del centro de salud mental de los Servicios de Salud de Zacatecas, aclara, respecto a la existencia de “tribus urbanas” en la entidad zacatecana:
“Zacatecas es una ciudad urbana, junto con Fresnillo y Guadalupe, donde obviamente los jóvenes, sobre todo los adolescentes en búsqueda de su propia identidad, entre los 12 y 20 años, deben desligarse de usos y costumbres familiares, y encontrar un grupo al cual pertenezcan con el fin de crecer y madurar en sociedad”.
Especifica también que estos grupos pueden ser académicos, culturales, sociales, musicales e incluso sexuales, y que estas formas “deben existir para facilitar la identificación social”.
ETAPA NECESARIA, FORZOSA
Según Aguilar, es normal que los subgrupos juveniles manifiesten inconformidad ante el poder de los adultos. “Los jóvenes como motor van acelerando, retrasando, marginándose y/o contraponiendo estos contextos”. Enumera como ejemplos los movimientos juveniles de finales de los años 60, el concierto de rock en Avándaro, los hippies, o el hot jazz con que los afroamericanos se oponían a la música de los blancos en la década de los años 50. La sociedad posmoderna, capitalista, liberal, intenta siempre imponer su estilo de vida basado en modas y competencias para ver quién tiene más. Muchos adultos hemos caído en sistemas neoliberales, reconoce el doctor Aguilar. “Y también muchos jóvenes se oponen a que eso sea el mejor estilo de vida para la formación de ellos”.
Tampoco descarta que la reciente aparición del tema de los emos sea un distractor. “Actualmente está en discusión un problema muy serio, que es el petróleo, recurso no renovable”.
“Obviamente el futbol, los emos y los conciertos equivalen a mucho del coliseo romano del pan y circo al pueblo. En todas las épocas los distractores son utilizados para evitar analizar y discutir con forma realista los temas nacionales tan fundamentales y serios como el del petróleo”.
-¿Hay que culpar a la sociedad? ¿No será que el joven pertenece al grupo por la simple razón de que estar ahí es “chido”?
-Cuando estamos jóvenes, tenemos muchísima energía creativa, física, máxima energía sexual, máxima imaginación y fuerza en los sistemas cardiovascular, respiratorio y nervioso. A veces la sociedad y sus instituciones no tienen qué ofrecer a estos jóvenes para desarrollar todas estas capacidades. Quedan rebasados los organismos institucionales juveniles y de cultura.
“Los mayores, como tenemos lentitud, creemos que la vida debe ser en completo receso y tranquilidad. Sin embargo el joven tiene muchísima energía: es capaz de escribir, desborda energía sexual y bastante capacidad de aprendizaje. Busca agruparse para potenciar esto y buscar una maduración adecuada. Todos tuvimos esa ebullición interna para alcanzar nuestra propia identidad”.
“Esta etapa es necesaria para todos nosotros. Actualmente los grupos que nos gobiernan formaron parte de los grupos 68, traían chamarra verde, luchaban contra la guerra, Díaz Ordaz, Echeverría, los políticos corruptos… y hoy son la clase dominante actual. Hay una amnesia muy selectiva, como si nunca hubieran sido jóvenes ni hubieran pasado por esa etapa forzosa”.
De las declaraciones del especialista se desprende que, agrupándose, los jóvenes están manifestando sus gustos, deseos y una forma de vida de la que ellos se hacen corresponsables. Según Aguilar, no hay porqué admirarse de esto. "Con el tiempo, ellos terminarán sus estudios, buscarán trabajo, se casarán, tendrán hijos y entonces formarán parte de la cultura dominante que va a otra vez a enfrentar a sus hijos y a sus nietos".
FRESNILLO, RÍO GRANDE, JALPA Y TRANCOSO
En Fresnillo, la tribu urbana más notable es la de los darks, quienes cada tarde se apostan al norte del Hemiciclo a Hidalgo, afuera de conocido local con videojuegos. De vez en cuando pasa algún skato, aunque los taxistas del municipio reconocen que las tribus a quienes ellos temen se concentran sobre todo en las colonias Emiliano Zapata y Francisco Villa.
AGUASCALIENTES
Sí hay de todo, eso influye en aquí, pero más que nada esto viene de Estados Unidos. Bueno, también los medios de comunicación ha dado mucha promoción”.
JALPA
Algunos adolescentes, todavía muy pocos, comienzan a vestirse como emos. “La influencia emo llegó a Jalpa por los primos norteños que vienen en las ferias (de diciembre) o en vacaciones de verano.
En este municipio Se han enfrentado dos grupos cholos: B.S.A. (Barrio San Antonio) o Barrio Sioux, y Los de la Madero. Ambos formados y alentados por ex-trabajadores en Los Ángeles y Chicago, principalmente, prófugos de “gangas” como Latin Kings o Calle 13.
EN TRANCOSO
Las “tribus urbanas” existen desde que comenzaron las migraciones a la ciudad de México. “Aquí están muy unidos los cholos de la Alameda.
INTOLERANCIA Y ACEPTACIÓN
El psiquiatra Aguilar enfatiza: “La intolerancia se da sobre todo en grupos agresivos. Hay tribus urbanas con tendencia a la agresión y las hay con tendencia a la música, la recreación o los aspectos emocionales”.
“Muchos neonazis y punks suelen ser agresivos, otros tienden al suicidio y la depresión, como los darks, con los recién aparecidos emos ha surgido revoltura de los otros grupos, y éstos se sienten celosos porque les quitan su música y algunos elementos de su vestimenta y los combinan sin sentido”.
Concluye que no sabe si los emos sean siquiera tribu o subtribu. “Falta tiempo para saberlo, si tienen algo ideológico qué proponer”.
La proliferación de darks, punks, emos, hardcores, skatos, anarcopunks, metaleros, rockers, breakdancers, cholos, reguetoneros y rastas en Zacatecas motiva a preguntar al especialista si los humanos estamos preparados para situarnos en el lugar de otro.
“En la sociedad debemos entender que las diferencias nos unen, no nos desunen, dan sentido práctico, realista, incluso motivacional en la existencia. Los valores forman parte de la cohesión de las diferencias que nos permiten entender”.
“TRIBU” O CRISIS GENERACIONAL
Si bien estudiosos como el psiquiatra Aguilar reconocen la presencia de “tribus urbanas” como algo normal, llama la atención que este fenómeno actual y efervescente se mantiene vinculado a manifestaciones musicales y culturales que denotan formas de rebeldía no siempre legítimas ni constructivas.
En general, la búsqueda de los jóvenes mediante estas expresiones grupales tropieza entre bastantes contradicciones. Casi todos proclaman la tolerancia, mientras agreden a jóvenes de otros grupos.
Todos hablan de espacios libres para su convivencia, pero establecen elitismos al interior de sus tribus. Critican la “cerrazón” de los adultos, pero al mismo tiempo descalifican y se cierran ante lo que no les gusta.
Casi todos escriben, grafitean, dibujan, desbordan conversaciones por el Messenger, pero son incapaces de comunicarse cuando sus padres buscan ayudarlos.
Entre canciones y videojuegos, pantalones entubados o de piel, playeras ceñidas o con motivos de rock pesado, estrellas, cráneos, suásticas y otros símbolos, muchos de ellos no coinciden o de plano ni siquiera pueden explicar el movimiento al que presumen pertenecer.
Estamos ante adolescentes y jóvenes sumidos en un ostracismo por el que lastima y se lastiman, que invocan a la muerte para no enfrentarse a la vida.
En distintos foros, seminarios y debates, buena parte de los investigadores del tema -sociólogos, psicólogos, pedagogos, antropólogos- aceptan que actualmente hay más preguntas que respuestas.
En el caso particular de quienes se hacen llamar emos, se acepta no conocer algo específico, fijo o esencial sobre ellos, en contraste con las demás tribus que les han orquestado campañas de intolerancia y odio.
No debe sorprender la constante referencia a los emos como fenómeno mediático. Lo que sí debe alarmar es la prevalencia en muchos jóvenes de esta actitud que considera que el amor y la vida apestan.
Algunas tendencias en la investigación señalan que esta actitud tan generalizada y su potencial contagio ya no sean algo que caracterice tan sólo a una u otra “tribu urbana”, sino posible y trágicamente es propio de toda una generación de niños, adolescentes y jóvenes en edad temprana.
COMENTARIO PERSONAL
El trabajo de relacionado con las tribus, es el parte aguas de los comportamientos que presentan los adolescentes dentro de la escuela (CEBAARE), lograr ser admitido y ganar el respeto dentro de la comunidad escolar es una lucha interna de adaptación, la cual tiene grandes aritas en donde en ocasiones se arriesga el físico.
Demostrar a los adultos los comportamientos que se traen desde el contexto, la fuerza y vestimenta así como la forma de comunicarse es importante para los adolescentes.
El agrupamiento o aceptación entre ellos tiene que ver mucho en su aprovechamiento escolar, es parte esencial del desarrollo.
Tomé como marco referencial, las localidades de las cuales tenemos alumnos, siendo estas afectadas por diferentes tribus, los alumnos son parte de esos contextos.
Los integrantes de las tribus a veces tienden a tener comportamientos agresivos no solo con ellos mismos, van más allá (contra los profesores), las reglas dentro de la institución son todo un reto, en ocasiones se contraponen a sus ideas que arrastran de acuerdo a las tribus a la que pertenecen en su contexto.
Dentro de las tribus la energía es la manifestación más evidente del comportamiento de los jóvenes.
Es el resorte que activa los aconteceres dentro de las diferentes tribus que conforman la comunidad escolar.
El grupo de segundo “A” no es la excepción ahí también existen tribus son parte de la vida de dicho grupo, cada tribu es formada por diferente interés: (música, vestimenta, expresión corporal, ideología, aceptación de reglas de la institución, etc.)
Es importante mencionar que la problemática que presenta dicho grupo, está íntimamente relacionada con la aceptación entre las tribus.